Morón y Rota son dos de las bases militares que los EEUU tiene repartidas por todo el mundo, siendo una de las herramientas más importantes para reforzar su poder militar, asegurar sus intereses políticos y económicos y proyectar su fuerza nuclear, ya que algunas de ellas almacenan bombas atómicas.
Las bases militares de Morón y Rota han sido imprescindibles en las pasadas guerras de Irak y Afganistán, usandonse como punto de partida de bombarderos, para el repostaje de aviones en vuelo, de apoyo logístico e incluso como parada para el traslado de prisioneros llevados al campo de concentración de Guantánamo. España ha cedido siempre el uso de las bases a EEUU para que la VI Flota opere a su antojo.Todo ello a pesar de que su uso se rige por el convenio bilateral de España-EEUU en el que en su capítulo III, artículo 24 se señala "la plena soberanía y control de España sobre su territorio y espacio aéreo".
El apoyo militar de EEUU a Israel ha sido esencial para perpetrar el genocidio del pueblo palestino. Las bases estadounidenses en Morón y Rota y las de Oriente Próximo se han convertido en centros vitales en los ataques de Israel y EEUU contra Irán, ya que EEUU las utiliza para lanzar ataques aéreos de precisión, desplegar aviones de reconocimiento para recabar información de inteligencia, asegurar las líneas de suministro y la munición de las fuerzas desplegadas y gestionar la coordinación entre las distintas unidades militares.
El “No a la guerra” de Pedro Sánchez es no solo contradictorio por su apoyo militar a Ucrania y por la elevadísima inversión militar en la políticas de Rearme realizada junto a la Unión Europea, sino también por la inversión en la ampliación de las bases de Morón y Rota. Y también humillante por la petición de disculpas (tras la declaración de límites al uso del espacio aéreo español) de Margarita Robles y el sr. Albares ante los medios de comunicación asegurando que España es “un aliado fiel, leal y fiable” de la OTAN.
Las inversiones para la ampliación en la 𝗕𝗔𝗦𝗘 𝗗𝗘 𝗥𝗢𝗧𝗔 se concreta en nuevos tanques de combustible, contrato de mantenimiento de buques USA en Navantia, ampliación de los muelles de atraque y un hangar de transporte aéreo estratégico… Y en la 𝗕𝗔𝗦𝗘 𝗗𝗘 𝗠𝗢𝗥𝗢́𝗡 un nuevo macrocontrato con un paquete millonario de obras para renovar la base. Este plan permitirá ejecutar durante los próximos diez años una amplia gama de proyectos de diseño, reparación, renovación y construcción de infraestructuras dentro del recinto militar con 15 polvorines semienterrados de nueva generación.
Es importante explicar a la población que los recursos destinados al militarismo y sus guerras se hacen en detrimento de las necesidades sociales más elementales, como la sanidad, la educación o la dependencia; servicio públicos actualmente en peligro ademaś por el afán privatizador de las élites económicas que buscan lucrarse a costa de estos servicios básicos.
Los movimientos sociales de corte antimilitarista, pacifista, feminista, ecologista, antimperialistas y partidos políticos y sindicatos del estado español llevamos décadas denunciando la presencia de estos lugares desde los que se diseña la muerte y la destrucción de otros pueblos bajo intereses políticos, geoestratégicos y económicos. Las marchas a las bases han sido un referente de unidad desde el Referendum a la OTAN en 1986. Necesitamos recuperar la unidad y el consenso para las marchas a Rota, organizadas unilateralmente desde 2021.
Denunciamos como las guerras son la causa del mayor daño a la humanidad, provocando muerte y destrucción, crisis de refugiados y un daño medioambiental a veces irreparable a nuestro planeta. Como dice el lema de la campaña de este año contra el gasto militar mundial "LA GUERRA NOS CUESTA UN MUNDO", por ello exigimos el desmantelamiento y reconversión de estas bases militares y la salida de la OTAN.
Las guerras deben terminar, los bombardeos deben cesar, los civiles deben ser protegidos y el derecho internacional debe ser respetado. La solidaridad, la justicia y la paz no son opcionales, son responsabilidad compartida de la humanidad, y debemos implicarnos para defenderlas contra la maquinaria de la guerra, construyendo una cultura de Paz.
